Medicina Hiperbárica 2017-06-12T17:59:02+00:00

Medicina Hiperbárica

Orígenes de la Medicina Hiperbárica

La Medicina Hiperbárica es conocida desde hace más de 350 años, aunque no es aplicada científicamente hasta mediados del siglo XX. En 1662, el clérigo y médico británico Henshaw, sostiene que el aumento de la presión del aire podía aliviar lesiones agudas, mientras que según él, las presiones bajas podrían ser útiles en ciertas patologías crónicas. Sin base científica alguna, construye una Cámara impulsada por fuelles de órgano y válvulas para controlar el flujo de aire llamada Domicilium. Nuestros conocimientos técnicos actuales, nos permiten concluir que dicha cámara no podía aumentar significativamente la presión, pero es la primera Cámara Hiperbárica construida. La idea de Henshaw se aplicará más adelante en distintos países de Europa en los llamados Baños de Aire Comprimido, ya que los pacientes respiran aire a presión en vez de Oxígeno, aunque atendiendo a las Leyes de los Gases, cuando se aumenta la presión total del aire respirado también se aumenta la presión parcial del Oxígeno en el plasma sanguíneo. Aunque este aumento del oxígeno resulta beneficioso, los médicos de la época no pueden explicarlo científicamente. En 1670, el físico irlandés Robert Boyle, observa una burbuja en el humor vítreo del ojo de una serpiente tras un experimento de despresurización en una pequeña cámara. Aunque no puede explicarlo, deja constancia de lo sucedido, convirtiéndose en el primer caso documentado de Enfermedad Descompresiva de la historia.

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Hombre de Vitruvio de Leonardo Davinci

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Estatua en honor de Joseph Priestley

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Antigua Escafandra de Buceo

El Descubrimiento del Oxígeno

El 1 de Agosto de 1774, el teólogo y científico inglés Joseph Priestley realiza un experimento para comprobar los efectos de extraer aire del mercurio calcinado. En principio no se aprecia nada anormal, hasta que introduce una vela encendida en el recipiente donde se encuentra el gas, observando que  la llama de la vela arde de forma extraordinaria. Priestley sabe que ha descubierto un nuevo gas pero aún no es consciente de su descubrimiento. Tras meses investigando la posible utilidad del gas, repite el experimento introduciendo un ratón adulto en una campana de cristal llena del gas procedente del mercurio calcinado. Su hipótesis es que el ratón no sobrevivirá más de quince minutos, que es el tiempo que tardará en agotarse el gas, pero el ratón se mantiene consciente una hora y media, resultando que el nuevo gas es tan bueno o mejor que el aire común respirado. Priestley, también da por hecho que este gas es responsable de la respiración y de la combustión. Sus limitados conocimientos de química le llevan a formular la errónea Teoría del Flogisto (sustancia hipotética que representa la inflamabilidad) y sostener que el gas descubierto era Aire Desflogisticado. A finales de 1775,  el químico y biólogo francés Antoine Lavoisier, repite los experimentos de Priestley y ante los resultados no tiene duda de que el gas descubierto no es Aire Desflogisticado, sino el principio activo de la atmósfera terrestre. Tras una serie de experimentos, demuestra que este gas se encuentra en el aire atmosférico en una proporción aproximada del 21% y es el responsable de la combustión, la oxidación y la respiración de los seres vivos, dándole el nombre de Oxígeno en 1789.

También debemos a Joseph Priestley el descubrimiento del Oxido Nitroso, sintetizándolo al calentar limaduras de Hierro sumergidas en Nitrato Amónico y filtrando el gas resultante con agua para eliminar las impurezas. Priestley no asocia utilidad alguna al nuevo gas descubierto y es el químico inglés Humphry Davy quien descubre las propiedades narcóticas del Oxido Nitroso. Finalmente, en 1844 el odontólogo estadounidense Horace Wells, es el primer facultativo en aplicar el Oxido Nitroso como gas anestésico en un procedimiento quirúrgico, que consiste en una extracción dental en su propia boca a manos de su ayudante.

Trabajo en Ambientes Hiperbáricos

Desde 1837, el perfeccionamiento de la escafandra de buceo de Augustus Siebe y su primer traje impermeable de buceo, permiten trabajar en cualquier posición a los buzos hasta 100 metros de profundidad. Por otra parte, los caissons desarrollados por Jacques Triger en 1839 para los operarios de las minas de carbón y posteriormente utilizados en la cimentación de los pilares bajo el lecho marino del Puente de Brooklyn y la Torre Eiffel, hacen posible la permanencia del ser humano en ambientes hiperbáricos durante largo tiempo, apareciendo así una nueva modalidad laboral. Esta condición, causa una patología desconocida para la medicina de la época: la Enfermedad Descompresiva, producida al abandonarse bruscamente el ambiente hiperbárico y caracterizada, entre otros síntomas, por dolores articulares, abdominales y afecciones en el Sistema Nervioso Central que pueden causar la muerte. En 1832, el físico francés Emile Tabarie presenta a la Academia de Ciencias de Francia un proyecto que reflota la idea de Henshaw. Dos años más tarde, el médico francés Víctor T. Junod construye una Cámara Hiperbárica para tratar afecciones pulmonares. En 1837, el cirujano y ortopedista francés Charles Gabriel Pravaz construye en Lyon la Cámara Hiperbárica más grande de la época. Entre 1837 y 1877, continuando con la idea de Henshaw, se abren en varias ciudades europeas los llamados “Centros Neumáticos” entre los que sobresale el de Bertini en la ciudad francesa de Montpellier. Aunque muchos investigadores de la época están involucrados en unos u otros aspectos de lo que puede denominarse vagamente Medicina Hiperbárica, uno de los estudios clínicos más serios es el conducido por el cirujano francés J. A. Fontaine, que construye en 1879 un quirófano móvil que puede ser presurizado y en el que pueden realizarse más de 20 procedimientos quirúrgicos utilizando Óxido Nitroso como gas anestésico.

Paul Bert y John Scott Haldane

Los fundamentos científicos de la Medicina Hiperbárica comienzan con Paul Bert y John Scott Haldane. En 1878, el fisiólogo francés Paul Bert publica su obra “La Pression baroméetrique: recherches de physiologie”, donde describe los resultados de someter al cuerpo humano a estados hiperóxicos e hipóxicos. Determina que respirar elevadas presiones parciales de Oxígeno produce convulsiones. Esta toxicidad, o intoxicación aguda por Oxígeno que sufre el Sistema Nervioso Central, se denomina, en honor a su descubridor, efecto Paul Bert. Probablemente, su mayor descubrimiento es del efecto de saturación que se produce en los tejidos al respirar Nitrógeno bajo presión y la formación de burbujas del mismo, en sangre y tejidos, al descender bruscamente la presión, siendo las responsables de la Enfermedad Descompresiva. Propone que para inmersiones profundas, los buzos deben realizar paradas de descompresión durante el ascenso, a la mitad de la profundidad máxima obtenida, lo que hoy en día es conocido como parada profunda. Demuestra que respirar Oxígeno puro es muy efectivo para aliviar los síntomas de la Enfermedad Descompresiva y es el primero en proponer la terapia de recompresión con Oxígeno, aunque no será implementada hasta muchos años más tarde.

John Scott Haldane, Graduado en Medicina por la Universidad de Edimburgo y reputado fisiólogo escocés, es considerado el padre de la Teoría de la Descompresión moderna y es el primer científico en aplicar la ciencia para predecir los efectos de la descompresión y evitar los numerosos casos de Enfermedad Descompresiva sufridos por trabajadores en ambientes hiperbáricos, como mineros y sobre todo por los operarios de la construcción de los grandes puentes de la época, como el Puente de Brooklyn, cuyos pilares se encuentra a 30 m de profundidad bajo el lecho marino del Rio Hudson. Los resultados de su investigación acerca de los efectos de la deficiencia de oxígeno y el ejercicio muscular en la respiración, desarrollados en colaboración con el Dr. John Gillies Priestley, son publicados en The Journal of Physiology en 1905, concluyendo que el reflejo respiratorio, se produce por el exceso de Dióxido de Carbono que llega en la sangre arterial al cerebro, más que por la falta de Oxígeno.

Las Tablas de Descompresión de Haldane

En ese mismo año, por encargo del Deep Diving Committee de la Royal Navy, comienza a investigar las alteraciones fisiológicas producidas en ambientes hiperbáricos. Tras numerosos experimentos con animales, determina que no sufren síntomas adversos cuando la presión desciende desde 2 bar a 1 bar,  es decir, un buceador podría ascender desde 30 metros (4 bar) hasta 10 metros (2 bar) sin sufrir enfermedad descompresiva, de igual manera desde 10 metros (2 bar) hasta superficie (1 bar), es decir, siempre que el descenso de presión, no supere una relación de 2:1. Descubre que los tejidos del cuerpo humano absorben y eliminan el Nitrógeno a distinta velocidad, siendo los tejidos más perfundidos, como el cerebro, los más rápidos y los menos perfundidos, como los huesos los más lentos. Basándose en el concepto del Tiempo Medio, establece cinco compartimentos de tejido correspondientes a tiempos de 5, 10, 20, 40 y 75 minutos, que constituyen la base matemática de su Modelo de Descompresión. El Profesor Haldane, es una reconocida autoridad en materia de enfermedades respiratorias y funda la revista Journal of Hygiene donde publica en 1908, junto a  Boycott A.EG.C.C. Damant, “The Prevention of Compressed-air Illness”  que incluye las primeras Tablas de Descompresión de la historia siendo adoptadas inmediatamente por la Royal Navy. A partir de 1912, la U.S. Navy también las usa como base para sus operaciones de buceo. Paradójicamente, Haldane fallece de una enfermedad respiratoria en 1936, aunque  sus teorías siguen siendo aceptadas hoy en día.

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Paul Bert

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Cámara Hiperbárica de John Scott Haldane

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Aparato de Oxigenoterapia de Haldane para tratar envenenamiento por gas en la I Guerra Mundial

Período Pre-científico de la Medicina Hiperbárica

Aunque la primera Cámara Hiperbárica construida en el continente americano data de 1860, en la ciudad canadiense de Oshawa, no es hasta 1891 cuando Estados Unidos cuenta con su primera Cámara Hiperbárica situada en la ciudad de Rochester, al noroeste del Estado de New York. En 1921, Orville J. Cunningham profesor de anestesia en la Universidad de Kansas, observa que pacientes con problemas cardíacos y alteraciones circulatorias que se sienten mal viviendo en las montañas, mejoran a nivel del mar demostrando que aumentar la presión parcial del oxígeno es beneficioso para tratar estados hipóxicos. Uno de sus pacientes, Henry Timken fundador de la Timken Roller Bearing and Axle Company, financia la construcción de la mayor Cámara Hiperbárica hasta el momento: 5 pisos de altura y 19,5 m de diámetro. Cuenta con las comodidades habituales de un hotel, comedores, habitaciones individuales y una sala de fumadores ubicada en el último piso. También llamada Hospital Bola de Acero y situada en Ohio, en la ciudad de Cleveland, puede presurizarse hasta 3 ATA. Lamentablemente, en 1930 la American Medical Association (AMA), obliga a su cierre por carecer de base científica alguna en sus tratamientos, y como consecuencia de la escasez de metales en la Segunda Guerra Mundial, la cámara hiperbárica es desmantelada para reutilizar sus materiales.

En el año 1937 el Capitán Albert R. Behnke, oficial médico de la US. Navy y más adelante cofundador de la Undersea and Hyperbaric Medical Society (UHMS), aplica la terapia de recompresión con Oxígeno para tratar la Enfermedad Descompresiva, convirtiéndose en un tratamiento estándar desde entonces. Entre sus múltiples aportaciones, se encuentra el descubrimiento del efecto narcótico que produce el Nitrógeno respirado a presión y conocido como Narcosis de Nitrógeno.  Entre 1950 y 1960, se activa el estudio del Oxígeno en la aviación y el buceo, especialmente por la NASA, por lo que trasciende la investigación en el aumento de aplicaciones terapéuticas. En los años 50, varios cardiocirujanos, entre ellos el cardiocirujano sudafricano Dr. Christiaan Barnard, comienzan a utilizar el oxígeno hiperbárico en intervenciones de valvulopatías y enfermedades coronarias, para aumentar la presión parcial de Oxígeno en sangre. En 1955, el Dr. Ian Churchill-Davidson en Inglaterra, es el primero en empezar a utilizar la Oxigenoterapia Hiperbárica para potenciar el efecto de irradiación en los pacientes oncológicos. También la utiliza para revitalizar colgajos de piel, fracturas complicadas y casos de congelación. En 1959, se construye en Ámsterdam una gigantesca Cámara Hiperbárica en el Hospital Wilhemina Gasthuis, que cuenta en su interior con un quirófano de 3,5×5,5 m y una antecámara donde médicos y enfermeras, se someten a compresión para poder acceder al interior del quirófano sin tener que despresurizarlo.

Período Científico de la Medicina Hiperbárica

El uso científico moderno de las Cámaras Hiperbáricas, comienza en 1960 con los trabajos del Dr. Ite Boerema, profesor de Cirugía de la Universidad de Ámsterdam, que sienta las bases de la Medicina Hiperbárica al demostrar  que respirando oxígeno puro a una presión de 3 bar, su contenido en plasma sanguíneo aumenta más de veinte veces. Sus experimentos “Vida sin sangre” consisten en extraer toda la sangre de varios cerdos y sustituirla por suero fisiológico combinado con oxígeno en cámara hiperbárica a 3 bar, sin producirse ningún efecto adverso. El 25 de octubre de ese mismo año, se realiza el primer tratamiento con éxito a un paciente con gangrena gaseosa, también se tratan casos de congelación, fracturas y exceso o colgajos de piel. En 1963, el Dr. Ite Boerema organiza el primer Congreso de Medicina Hiperbárica que tiene lugar en Ámsterdam, y en cuyo Libro de Actas se recoge una llamada al rigor científico acorde a la verificación de los resultados de la aplicación de la Oxigenoterapia Hiperbárica.

En 1967, se crea en Estados Unidos como asociación internacional sin ánimo de lucro, la  Undersea and Hiperbaric Medical Society (UHMS) siendo elegido Presidente de la época el  Capitán Christian J. Lambertsen, Graduado en Medicina por la Universidad de Pensilvania, especializado en Fisiología respiratoria y dolencias del buceo, e inventor de un dispositivo militar de respiración subacuática utilizado en la II Guerra Mundial. Actualmente, la sede de la UHMS se encuentra situada en North Palm Beach, Florida y es considerada uno de los referentes en Medicina Hiperbárica. Sus principales objetivos son los siguientes:

  • Proporcionar un foro para la comunicación científica profesional en investigaciones básicas y aplicadas, y tratamiento de pacientes de medicina hiperbárica y buceo.
  • Promover la cooperación entre las ciencias de la vida y otras disciplinas con actividades de buceo submarino y oxigenoterapia hiperbárica.
  • Proporcionar una fuente de información y apoyo en la práctica clínica de la Medicina Hiperbárica y estar al tanto de los cambios legislativos y regulatorios.
  • Desarrollar y promover actividades educativas, simposios y talleres que mejoren el conocimiento científico de temas relacionados con exposiciones submarinas y Oxigenoterapia Hiperbárica.
  • Elevar la calidad de la atención en todo el espectro de la Medicina Hiperbárica mediante la promoción de altos estándares de atención al paciente y la seguridad operacional a través de la acreditación clínica de Instalaciones Hiperbáricas.

En 1971, se funda su homólogo europeo, la European Underwater and Baromedical Society (EUBS), siendo elegido Presidente de la misma Carl Magnus Hesser, Profesor del Laboratorio de Medicina Naval del Instituto Karolinska, una de las Universidades Médicas más prestigiosas del mundo. La EUBS actualmente  trabaja en conjunto con el European Committee of Hyperbaric Medicine (ECHM), organismo europeo encargado de:

  • Estudiar y definir las Indicaciones de la Oxigenoterapia Hiperbárica, protocolos de investigación y terapia, normas comunes para procedimientos terapéuticos y técnicos, equipo y personal, criterios de costo-beneficio y costo-efectividad.
  • Actuar como órgano de representación ante las autoridades sanitarias europeas.
  • Promover una mayor cooperación entre las organizaciones científicas existentes que participan en el campo del buceo y la Medicina Hiperbárica.

En la antigua URSS, el desarrollo de la Medicina Hiperbárica es muy importante gracias al cardiocirujano Dr. Nikolai Amosov y al Dr. Boris Petrovsky también cardiocirujano y Ministro de Salud Pública. En 1974, se crea un Centro Hiperbárico en Moscú con 6 cámaras hiperbáricas multiplaza ubicadas en el Instituto Científico de Cirugía Clínica y Experimental, realizándose más de 1000 intervenciones quirúrgicas entre los años 1974 y 1990. La Medicina Hiperbárica tiene hoy una gran difusión en Rusia, y en Estados Unidos, donde el número de Cámaras Hiperbáricas es casi de 600, una cuarta parte de ellas emplazadas en los últimos 5 años. Finalmente, en el año 2000 el American Board of Medical Specialties (ABMS) incluye la Medicina Hiperbárica como una sub-especialidad, tanto de la Medicina Preventiva, como de la Medicina de Emergencia. La Oxigenoterapia Hiperbárica cuenta con el reconocimiento de la American Medical Association (AMA), la U.S. Food and Drug Administration (FDA) entre otros muchos Organismos Oficiales de Estados Unidos. La difusión de la Medicina Hiperbárica en Europa es amplia en Noruega, Inglaterra, Finlandia, Italia, Francia, Alemania, Austria, Grecia, Portugal y España. También está muy desarrollada en otros países como China, Corea, Australia, India, Turquía, Japón, Cuba y Argentina.

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American Medical Association
Food and Drug Administration
American Board of Medical Specialties

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La Medicina Hiperbárica en España

En España, la Medicina Hiperbárica y las primeras aplicaciones clínicas de las Cámaras Hiperbáricas comienzan en 1923, cuando la Armada española adquiere una Cámara Hiperbárica Multiplaza Transportable de la firma “Siebe Gorman” con capacidad para cuatro personas, que se utiliza durante 40 años de modo regular, para el tratamiento de casos de Enfermedad Descompresiva en buceadores militares y civiles. A partir de 1970, se adquieren varias Cámaras Hiperbáricas para uso civil en varios hospitales del Sistema Nacional de Salud, debido a un cuadro de gangrena gaseosa que presentó una paciente ligada a las “altas esferas”. Las Cámaras Hiperbáricas son modelos monoplaza de la firma “Vickers” fabricadas en Reino Unido, algunas de las cuales están todavía en uso, aunque su aplicación hoy en día ha quedado reducida a procesos agudos puntuales de Intoxicación por Monóxido de Carbono, Gangrena gaseosa, etc.

Con el auge del buceo al final de la década de los 60, las instalaciones del Centro de Instrucción de Buceo de la Armada Española se quedan insuficientes, trasladándose el 3 de marzo de 1970 a la Estación Naval de La Algameca, a un conjunto de edificios y dependencias denominándose “Centro de Buceo de la Armada”. Además de disponer de personal especializado en Medicina Hiperbárica, se adquiere una Cámara Hiperbárica de tipo multiplaza de la firma “Dräger” en la que comienzan a tratarse otras patologías diferentes a las del buceo. El Coronel médico Dr. Antonio De Lara Muñoz-Delgado, es considerado el pionero en el campo de la Medicina Hiperbárica en España y publica en 1972 junto al Dr. Cutillas, los primeros resultados de pacientes tratados en Cámara Hiperbárica  que presentaban vasculopatías periféricas. Tras su paso por el Centro de Buceo de la Armada, el Dr. De Lara decide construir una nueva Cámara Hiperbárica, consciente de las dificultades burocráticas para tratar pacientes civiles en instalaciones militares. Con la ayuda de algunos organismos y entusiastas, el Dr. De Lara construye una de las mayores Cámaras Hiperbáricas de Europa a partir de la chimenea en desuso de la refinería petrolífera de Escombreras. Se trata de un modelo multiplaza que consta de un cuerpo de 32 metros de largo dividido en dos zonas: una con capacidad para 31 pacientes y otra para 35 pacientes. Cada una de las zonas dispone de una antecámara que permite la entrada y salida de personal sanitario durante los tratamientos sin necesidad de despresurizar a los pacientes. Además cuenta con exclusas para el paso de medicamentos y puertas rectangulares que dan acceso a pacientes en camilla o silla de ruedas.  Finalmente el 14 de Febrero de 1976, se inaugura el Servicio de Medicina Hiperbárica del “Santo y Real Hospital de la Caridad” en Cartagena, convirtiéndose en la primera Cámara Hiperbárica instalada en un centro hospitalario de nuestro país, en un momento en que esta disciplina era absolutamente desconocida para la mayoría de los médicos de la época. Aunque el Dr. De Lara fallece en 2003, el Servicio de Medicina Hiperbárica sigue funcionando actualmente, efectuándose en ella más de 100 tratamientos diarios de Oxigenoterapia Hiperbárica.

Actualmente en España, el Sistema Nacional de Salud integra varios Hospitales que cuentan con Servicio de Medicina Hiperbárica dotados de diferentes modelos de Cámaras Hiperbáricas Multiplaza, algunos de ellos cedidos por el Ministerio de Defensa para uso militar y civil, y otros de titularidad totalmente pública:

  • Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en Madrid
  • Hospital General Básico de la Defensa San Carlos en Cádiz
  • Hospital General de la Defensa de Zaragoza
  • Hospital Básico de la Defensa de Ferrol
  • Hospital Universitario Marqués de Valdecilla en Santander
  • Hospital de Sant Joan Despí Moisés Broggi en Barcelona
  • Hospital de Palamós en Girona
  • Hospital General Universitario de Castellón
  • Hospital Universitario de Canarias

También se integran algunos Hospitales y Clínicas, que aunque de titularidad privada, están concertados para uso público como el Hospital El Ángel en Málaga, o el Hospital Perpetuo Socorro en Alicante entre otros. Existen también multitud de Cámaras Hiperbáricas Monoplaza situadas en Centros Hiperbáricos y Clínicas privadas repartidas por todo el país, aunque muchas de ellas no cumplen con la Normativa Vigente y carecen de las certificaciones necesarias.

Si necesita un tratamiento de Oxigenoterapia Hiperbárica, le aconsejamos que se dirija a Centros Hiperbáricos recomendados por la Sociedad Hiperbárica, ya que todos ellos cuentan con Cámaras Hiperbáricas Certificadas para uso Sanitario. Gracias

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